
El ministro Luis Planas ha defendido en el Consejo informal de Agricultura y Pesca de la UE celebrado el 4 de mayo de 2026 un modelo europeo de reaseguro agrario y una gestión más flexible de los fondos comunitarios para afrontar las crisis climáticas en el sector agrícola.
El 4 de mayo de 2026, durante el Consejo informal de ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea en Nicosia (Chipre), Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha destacado la urgencia de fortalecer los mecanismos europeos para la gestión de riesgos en la agricultura ante el aumento de fenómenos climáticos extremos.
Planas ha señalado que la sequía, las inundaciones y otros eventos adversos complican significativamente la producción alimentaria, lo que hace imprescindible adoptar medidas preventivas, remediales y de gestión de riesgos. En este contexto, ha valorado positivamente las directrices de la Comisión Europea para la Política Agraria Común (PAC) post-2027, que incluyen la incorporación de la gestión de riesgos en los planes estratégicos nacionales, la flexibilización de los seguros agrarios y la introducción de nuevos instrumentos europeos, como el Unity Safety Net.
España ha puesto en valor su experiencia consolidada en la implantación de sistemas de seguros agrarios, que cuentan con décadas de desarrollo y un elevado grado de cobertura en el sector. No obstante, Planas ha advertido que ante catástrofes de gran envergadura, estos sistemas nacionales pueden enfrentar tensiones que comprometan su sostenibilidad.
Por ello, ha abogado por la creación de un mecanismo europeo de reaseguro agrario que complemente las coberturas nacionales y fortalezca la capacidad de respuesta frente a eventos extremos. Esta propuesta busca mejorar la resiliencia del sector agrícola europeo y garantizar una protección más efectiva ante riesgos climáticos crecientes.
Asimismo, el ministro ha subrayado la necesidad de agilizar el uso de los fondos comunitarios en situaciones de crisis para facilitar una respuesta rápida y eficaz. La iniciativa pretende optimizar la coordinación entre los distintos instrumentos financieros y asegurar que las ayudas lleguen con mayor rapidez a los agricultores afectados.
Estas medidas forman parte de la agenda de España para impulsar una respuesta europea más ambiciosa y coordinada frente a los riesgos climáticos que afectan a la agricultura, con el objetivo de proteger la producción alimentaria y la estabilidad del sector en toda la Unión Europea.