
En el marco de la jornada «Aceite de oliva: la oportunidad del sector oleícola por liderar la calidad a nivel mundial», organizada por el diario El Economista, Begoña García Bernal, secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, destacó que España ya es líder mundial en producción y exportación de aceite de oliva, pero que el siguiente desafío es fortalecer el reconocimiento internacional de sus productos.
García Bernal afirmó que «el siguiente salto del aceite español no es producir más, sino valer más», destacando la importancia de generar mayor valor añadido para el sector. La secretaria de Estado resaltó la dimensión económica y territorial del olivar en España, que abarca 2,87 millones de hectáreas, equivalentes a cerca del 17 % de la superficie agrícola nacional, y que posiciona al país como responsable de aproximadamente el 40 % de la producción mundial de aceite de oliva.
Además, subrayó que detrás de estos datos están el territorio, el empleo y miles de familias que sustentan una actividad estratégica en numerosas localidades españolas.
Para mantener y reforzar la posición de liderazgo, García Bernal apuntó que el sector debe apoyarse en elementos diferenciales como la calidad certificada, la trazabilidad y el reconocimiento internacional. En este sentido, valoró la existencia de 33 Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas de aceite de oliva en España, distribuidas en 12 comunidades autónomas.
Estas figuras, según explicó, no solo aportan diferenciación comercial, sino que también ofrecen garantías tanto para los productores como para los consumidores, fortaleciendo el posicionamiento internacional del aceite español.
En relación con la innovación y la digitalización, la secretaria de Estado destacó su papel para mejorar la competitividad y aumentar la confianza de los mercados. Recordó las iniciativas impulsadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para reforzar la trazabilidad y el control de calidad en el sector.
Actualmente, el ministerio promueve más de 200 proyectos de innovación digital en el ámbito agroalimentario, con una inversión pública superior a 50 millones de euros. Asimismo, mencionó la reciente aprobación de 82 grupos operativos de innovación, cuatro de ellos específicamente vinculados al sector oleícola.
García Bernal concluyó que la innovación debe servir para generar más valor y oportunidades en el mercado, consolidando así el liderazgo del aceite de oliva español a nivel mundial.